Bizum, CaixaBank Pay o el cargo por SMS suenan a banca española, pero ninguno certifica que el operador tenga autorización de la DGOJ: son rieles de pago, no un sello de legalidad, y un operador con licencia solo maltesa puede integrarlos igual.

El abanico va de lo local —Bizum, Halcash, transferencia y tarjeta— a las carteras internacionales —PayPal, Skrill, Neteller, MuchBetter, MiFinity—, pasando por Visa y Mastercard como puente entre ambos mundos, más Klarna, Trustly, Apple Pay y Google Pay.

La comprobación sigue siendo la misma que en licencias: el dominio. Que un pago salga en euros y pase por un banco español no dice nada sobre bajo qué régimen legal opera la plataforma que lo cobra.